Hola de nuevo.. hoy voy a comentaros una experiéncia que tuve hace unas pocas semanas y que ya expliqué a mis amistades católicas allegadas, por mail, pero que bien merece un post, este, el de hoy.
Estaba yo en mi trabajo, y fuí con un compañero a otra oficina de mi empresa donde voy raras veces, a veces en muchos, muchos meses.. llegué y ví una mesa de ese despacho vacía, pero en su pared estaban las imágenes de La Virgen del Pilar (de zaragoza) y La Virgen de la moreneta (de Cataluña), a mi compañero, que es de fe, aunque no practicante, sí que tiene una gran sensibilidad en las cosas de Dios, le dije; mira, le persona que está sentada aquí debe de ser una buena persona, porque tiene imágenes de Santa María! y en su puesto de trabajo (cuantas bendiciones se recíben por estos gestos) al poco rato, llegó es persona, una mujer de unos 55 años aprox. me alegré mucho de verla, porque la conocía hace años y muy pocas veces habíamos hablado, y había buen entendimeinto, vamo, que es una buena persona, y yo la conocí así, de esa manera, antes de mi conversión cristiana, y le dije; como mínimo, ya pensaba que se debería de tratar de alguien como tú quién ocupase esta mesa.. salimos del despacho para hablar mas tranquilos, ya que lo que intuí en las miradas envenenadas de sus compañeras, se confirmó en evidencias cuando hablamos.. me dijo que hay mal ambiente en su departamento, que la quieren mal, si hasta a todas las han valorado en el trabajo para subirles el sueldo, menos a ella, sí, a ella, que estoy seguro que trabaja igual o mas que el resto.. pero hay quién sabe tratarse con los jefes o las jefas en este caso.. pero bueno, le dije que me alegraba mucho de ver esas estampas, y que por esto, ni se imaginaba cuantas bendiciones recibía.. otro día, la ví y le regalé una medalla de la milagrosa y un cuadernillo con su historia, y me dijo emocionada, que ella de pequeña iba a una escuela con el nombre de nuestra señora la milagrosa, y sintió aún mas grande un afecto especial por este regalo. Le dije que era católico practicante, y unas cuantas alabanzas a Dios y a Santa María, nos despedimos. Otro día la ví, quería hablar conmigo y le dije, que todos los martes vamos de forma voluntaria unos poquitos a rezar con mucha fe, alegría y agradecimiento a un santuario mariano, que si quería podía unirse a nosotros y recibiría muchas bendiciones, me dijo que sí, que estaría encantada de venir, pero esa vuelta a esta práctica ha quedado, para septiembre, cuando volvamos a la rutina normal del trabajo, los colegios de los niños.. espero que siga con la idea, almenos de venir un día, y de lo que sí estoy seguro, es de que la ví muy animada en su alma, es muy buena mujer, y sé que espiritualmente lo pasará en grande.
Se nota la impregnación del Espíritu Santo en las personas amantes de fe en Dios, y amores a Santa María.
Cuanto dolor siento en mi alma cuando oigo blasfemias, y cuanta alegría en el cielo de mi alma cuando conozco a personas de fe sencilla pero intensa de verdad.
Ser católico, también tiene alegres sorpresas, de las mejores.
Dios les bendiga!